Francesc Torralba, en la “IV Jornada de comunicació de la pèrdua i ajuda en el dol per a professionals” expuso la diferencia entre pérdida, como realidad que no tenemos, aplicable a objetos (pérdida de un libro, llaves etc…) y el vacío físico emocional, definitivo o provisional de la ausencia de un ser.

419263_356480431104726_424791052_n
“Sólo se puede estar ausente cuando se ha estado presente en nuestro círculo afectivo… la soledad es la no existencia de un Tú, lo que salva la soledad, no es la gente, es la existencia de una presencia”.

No deja de sorprender, como el uso de la palabra, a la hora de vivir y observar una situación puede modificar las sensaciones corporales, emocionales e incluso las ideas y creencias.

Pérdida supone, privación, carencia, falta, merma, disminución. El cuerpo, las emociones, los pensamientos se impregnan de un no volver atrás.

En cambio, la ausencia, la separación, el alejamiento, la marcha, la partida, denotan un movimiento, una acción que permiten la esperanza del retorno. El retorno de los recuerdos y de las vivencias, sabiendo que nunca una presencia sustituirá una ausencia.

Afrontar la ausencia del tú, es asumir la realidad de la impertinencia física, revalorizar la presencia del entorno y de uno mismo, intensificando los vínculos presentes. Obliga a reubicarse, posibilitando el restablecer un nuevo patrón y guión de vida.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s